Un Coach, Un Profesional con
Capacidades
Cuando hablamos de un coach,
nos referimos a un profesional especializado, capacitado para realizar
acompañamientos a personas, profesionales o empresas, ideado para atender de
forma individual y/o grupal, donde interviene elementos determinantes desde el
punto de vista ontológico y axiológico, los cuales constituyen a nuestro juicio
la columna vertebral para el éxito del couchado, excelente técnica ideada para
ayudar, mejorar o explorar nuevas herramientas del ser humano, que le
permitirán en un periodo de tiempo planificado obtener cambios personales o
profesionales.
En este proceso intervienen
tres elementos principales que son básicos para el desarrollo de la sesión de couching,
ellos son: el coach, quien será el profesional especializado que dirigirá la sesión, el cliente o
couchado, será la persona que será entrevistada y el sujeto que presenta el
quiebre, y un tercer elemento que es el asunto, el cual constituye el factor o
conflicto que presenta el couchado y el motivo por el cual busca la ayuda.
Siguiendo con estos
planteamientos, es importante resaltar que el coach debe gozar de ciertas y
determinadas habilidades las cuales le permitirán apoyarse y manejar de manera
eficiente y oportuna el quiebre que se presente en el sujeto que busca ayuda,
básico además fomentar una conexión coach-couchado, de allí parte el posible
éxito de la actividad, además debe apoyarse en el compromiso de ambos, en el
cual cada individuo colocara su granito de arena a través de un buen
rapport a fin de exponer u obtener una
visión clara de la situación que se presenta en el couchado.
El compromiso del coach,
debe basarse en la pasión, la paciencia
y la perseverancia por lo que hace, ante este planteamiento es oportuno
señalar una frase citada por Ismael Cala en su libro Un buen Hijo de P… , donde
platea que “La energía y la perseverancia conquistan todas las cosas” , y
coincidimos con la frase, sería
interesante además añadirle la pasión que vendría por valor agregado en la energía
y la pasión porque es la que le da el sentido original y la que logra aflorar
todas estas capacidades y colocarlas a disposición del couchado con el objeto
de conseguir e identificar lo mejor de cada individuo, y que en muchos casos no
lo conoce.
En cada sesión el coach
indagara en el couchado los alcances generados luego de la sesión inicial, e
inclusive sería importante establecer planes de acción y verificar el
respectivo seguimiento y cumplimiento, otra elemento que consideramos
importante resaltar en este caso es la actitud, partimos de la premisa que para
que se genere un cambio debe existir en principio un cambio de actitud, porque
este es quien generara los cambios sucesivos en la medida que inician las
sesiones de coaching.
En este sentido, recordemos
que “Somos lo que queremos ser” frase fundamentada en el libro del Psicólogo
Venezolano Carlos Saúl Rodríguez “No es Cuestión de Leche es Cuestión de
Actitud”, donde se evidencia de forma precisa que los cambios los generamos a
través de nuestra actitud, de tal manera que la relación entre el coach y el
cliente no escapa de este planteamiento, por lo cual se debe establecer
compromisos iníciales donde la actitud y la apertura a los cambios debe ser un
fundamento sin el cual no se debe partir, porque todos los cambios ontológicos parten de
nuestra actitud ante las situaciones.
En concordancia con los
planteamientos anteriores, es importante identificar primeramente las
debilidades oportunidades fortalezas y amenazas, identificar estos elementos
significa autoconocimiento, lo que quiere decir que para conocer a un tercero
debemos conocer nuestras capacidades y competencias como coach, esto permitirá
identificar donde se encuentra el quiebre presente en el couchado y que herramientas podría utilizar el coach
para que el cliente identifique la solución dentro de sí.
El clima de confianza y la
apertura hacia el coach constituye un par de elementos significativos cuya
teleología es el establecer la conexión idónea para generar un rapport
eficiente que permita el desenvolvimiento del couchado de tal manera que se
establezca una armonía con la sintonía necesaria en la relación, así como una sinergia
constructiva, se trata de una actitud de apertura hacia el otro para crear un
espacio de libertad, de expresión y de reconocimiento del pensamiento.
Importante además, es el
contexto, en este sentido, el coach debe escuchar en presencia plena todo lo
que el couchado necesita trasmitirle,
teniendo en cuenta que el coach no debe involucrarse emocionalmente con el cliente,
es de resaltar que en ningún momento el coach debe aconsejar al couchado, y debe evitar llevar a su propio
contexto el quiebre del cliente, lo que quiere decir entonces que el
profesional que acompaña debe siempre estar centrado en lo que desea lograr, es
decir, debe centrarse en escuchar de forma profunda y colocarse en el lugar del
cliente sin llevar el conflicto al contexto personal, porque de lo contrario
perdería la objetividad de la sesión.
En este contexto, el
escuchar para entender, para comprender donde se encuentra el quiebre, genera la idea inicial de servir de espejo para el
cliente, a fin de desde lo ontológico el couchado pueda identificar las
soluciones al conflicto, partiendo de las pregunta poderosas que el coach
durante la sesión realizara a fin hurgar dentro de la conversación para poder
así reflexionar, es importante acotar que el silencio en las relaciones de
ayuda es una herramienta poderosa, siempre que se utilice de manera adecuada,
importante no realizar juicios de valor ni criticas, sin embargo el feed – back
es determinante en la conversación puesto
que permite repetirle y reforzar al couchado sus puntos fuertes,
permitiendo establecer reforzadores positivos que fomentan al cliente a
identificar sus debilidades y establecer sus fortalezas a fin de que pueda
lograr el equilibro que el cliente busca en estos casos.
Recopilando lo expuesto en
los párrafos anteriores, es necesario resaltar la actitud positiva es
determinante para el logro y resolución de cualquier quiebre en cualquier
contexto, es importante la utilización de herramientas muy útiles, tales como
la psicología positiva, ante este planteamiento Muñoz, A. (2016), expone que la
psicología positiva “se centra en el estudio de esas cualidades positivas y en
cómo desarrollarlas, porque no solo ayudan a vivir una vida más satisfactoria,
sino también a prevenir patologías que se producen cuando la vida está vacía o
parece no tener sentido”(p.5). Ante esta idea, se infiere que la psicología
positiva va de la mano con la actitud positiva, pero no debemos confundir la
psicología positiva con el “pensamiento positivo” como corriente de autoayuda
que ha dado lugar a numerosos libros, la
psicología positiva es una rama de la psicología y, por tanto, es una ciencia
cuyas conclusiones están basadas en estudios e investigaciones realizadas por
psicólogos y no defiende que haya que pensar en positivo en todo momento, ni
negar la realidad, en este caso el coach
mediante esta disciplina de la psicología podrá explorar y resaltar las cuales
innatas y las fortalezas aprendidas por el cliente, tomando siempre como
premisa lo axiológico, que es lo que fundamenta lo ontológico.
Bajo este contexto, el coach
está diseñado para hacer que el couchado identifique las herramientas necesarias
y determine los caminos para obtener resultados extraordinarios tanto en la
vida personal como profesional, para ser coaching no se requiere ser
profesional en una carrera especifica pero si necesita habilidades para poder
comunicarse y conectarse con el cliente, a fin de que exista un rapport
efectivo y pueda establecerse de manera eficiente la interacción, la aplicación
de herramientas como la técnica del espejo y la psicología positiva e incluso
la gerencia de valores son determinantes para lograr que el couchado
identifique sus fortalezas y que a su vez genere nuevas estrategias que serán
resaltadas a través de las preguntas poderosas realizadas por el coach para
obtener de esta manera resultados extraordinarios, los cuales serán aflorados
por el couchado durante las sesiones, y en la medida que el logre identificar
sus fortalezas y se de cuenta que la solución está en sí, apoyado en la frase del psicólogo
venezolano Carlos Saúl Rodríguez “Todo en la Vida es Cuestión de Actitud”.
Nahem José Blanco
Ríos
No hay comentarios:
Publicar un comentario