domingo, 27 de noviembre de 2016

Un Coach, Un Profesional con Capacidades



Un Coach, Un Profesional con Capacidades

Cuando hablamos de un coach, nos referimos a un profesional especializado, capacitado para realizar acompañamientos a personas, profesionales o empresas, ideado para atender de forma individual y/o grupal, donde interviene elementos determinantes desde el punto de vista ontológico y axiológico, los cuales constituyen a nuestro juicio la columna vertebral para el éxito del couchado, excelente técnica ideada para ayudar, mejorar o explorar nuevas herramientas del ser humano, que le permitirán en un periodo de tiempo planificado obtener cambios personales o profesionales.
En este proceso intervienen tres elementos principales que son básicos para el desarrollo de la sesión  de couching,  ellos son: el coach, quien será el profesional especializado  que dirigirá la sesión, el cliente o couchado, será la persona que será entrevistada y el sujeto que presenta el quiebre, y un tercer elemento que es el asunto, el cual constituye el factor o conflicto que presenta el couchado y el motivo por el cual busca la ayuda.
Siguiendo con estos planteamientos, es importante resaltar que el coach debe gozar de ciertas y determinadas habilidades las cuales le permitirán apoyarse y manejar de manera eficiente y oportuna el quiebre que se presente en el sujeto que busca ayuda, básico además fomentar una conexión coach-couchado, de allí parte el posible éxito de la actividad, además debe apoyarse en el compromiso de ambos, en el cual cada individuo colocara su granito de arena a través de un buen rapport  a fin de exponer u obtener una visión clara de la situación que se presenta en el couchado.
El compromiso del coach, debe basarse en la pasión, la paciencia  y la perseverancia por lo que hace, ante este planteamiento es oportuno señalar una frase citada por Ismael Cala en su libro Un buen Hijo de P… , donde platea que “La energía y la perseverancia conquistan todas las cosas” , y coincidimos  con la frase, sería interesante además añadirle la pasión que vendría por valor agregado en la energía y la pasión porque es la que le da el sentido original y la que logra aflorar todas estas capacidades y colocarlas a disposición del couchado con el objeto de conseguir e identificar lo mejor de cada individuo, y que en muchos casos no lo conoce.
En cada sesión el coach indagara en el couchado los alcances generados luego de la sesión inicial, e inclusive sería importante establecer planes de acción y verificar el respectivo seguimiento y cumplimiento, otra elemento que consideramos importante resaltar en este caso es la actitud, partimos de la premisa que para que se genere un cambio debe existir en principio un cambio de actitud, porque este es quien generara los cambios sucesivos en la medida que inician las sesiones de coaching.
En este sentido, recordemos que “Somos lo que queremos ser” frase fundamentada en el libro del Psicólogo Venezolano Carlos Saúl Rodríguez “No es Cuestión de Leche es Cuestión de Actitud”, donde se evidencia de forma precisa que los cambios los generamos a través de nuestra actitud, de tal manera que la relación entre el coach y el cliente no escapa de este planteamiento, por lo cual se debe establecer compromisos iníciales donde la actitud y la apertura a los cambios debe ser un fundamento sin el cual no se debe partir, porque  todos los cambios ontológicos parten de nuestra actitud ante las situaciones.
En concordancia con los planteamientos anteriores, es importante identificar primeramente las debilidades oportunidades fortalezas y amenazas, identificar estos elementos significa autoconocimiento, lo que quiere decir que para conocer a un tercero debemos conocer nuestras capacidades y competencias como coach, esto permitirá identificar donde se encuentra el quiebre presente en el couchado y  que herramientas podría utilizar el coach para que el cliente identifique la solución dentro de sí.
El clima de confianza y la apertura hacia el coach constituye un par de elementos significativos cuya teleología es el establecer la conexión idónea para generar un rapport eficiente que permita el desenvolvimiento del couchado de tal manera que se establezca una armonía con la sintonía necesaria  en la relación, así como una sinergia constructiva, se trata de una actitud de apertura hacia el otro para crear un espacio de libertad, de expresión y de reconocimiento del pensamiento.
Importante además, es el contexto, en este sentido, el coach debe escuchar en presencia plena todo lo que el couchado  necesita trasmitirle, teniendo en cuenta que el coach no debe involucrarse emocionalmente con el cliente, es de resaltar que en ningún momento el coach debe aconsejar  al couchado, y debe evitar llevar a su propio contexto el quiebre del cliente, lo que quiere decir entonces que el profesional que acompaña debe siempre estar centrado en lo que desea lograr, es decir, debe centrarse en escuchar de forma profunda y colocarse en el lugar del cliente sin llevar el conflicto al contexto personal, porque de lo contrario perdería la objetividad de la sesión.
En este contexto, el escuchar para entender, para comprender donde se encuentra el quiebre, genera  la idea inicial de servir de espejo para el cliente, a fin de desde lo ontológico el couchado pueda identificar las soluciones al conflicto, partiendo de las pregunta poderosas que el coach durante la sesión realizara a fin hurgar dentro de la conversación para poder así reflexionar, es importante acotar que el silencio en las relaciones de ayuda es una herramienta poderosa, siempre que se utilice de manera adecuada, importante no realizar juicios de valor ni criticas, sin embargo el feed – back es determinante en la conversación puesto  que permite repetirle y reforzar al couchado sus puntos fuertes, permitiendo establecer reforzadores positivos que fomentan al cliente a identificar sus debilidades y establecer sus fortalezas a fin de que pueda lograr el equilibro que el cliente busca en estos casos.
Recopilando lo expuesto en los párrafos anteriores, es necesario resaltar la actitud positiva es determinante para el logro y resolución de cualquier quiebre en cualquier contexto, es importante la utilización de herramientas muy útiles, tales como la psicología positiva, ante este planteamiento Muñoz, A. (2016), expone que la psicología positiva “se centra en el estudio de esas cualidades positivas y en cómo desarrollarlas, porque no solo ayudan a vivir una vida más satisfactoria, sino también a prevenir patologías que se producen cuando la vida está vacía o parece no tener sentido”(p.5). Ante esta idea, se infiere que la psicología positiva va de la mano con la actitud positiva, pero no debemos confundir la psicología positiva con el “pensamiento positivo” como corriente de autoayuda que ha dado lugar a numerosos libros,  la psicología positiva es una rama de la psicología y, por tanto, es una ciencia cuyas conclusiones están basadas en estudios e investigaciones realizadas por psicólogos y no defiende que haya que pensar en positivo en todo momento, ni negar la realidad,  en este caso el coach mediante esta disciplina de la psicología podrá explorar y resaltar las cuales innatas y las fortalezas aprendidas por el cliente, tomando siempre como premisa lo axiológico, que es lo que fundamenta lo ontológico.
Bajo este contexto, el coach está diseñado para hacer que el couchado identifique las herramientas necesarias y determine los caminos para obtener resultados extraordinarios tanto en la vida personal como profesional, para ser coaching no se requiere ser profesional en una carrera especifica pero si necesita habilidades para poder comunicarse y conectarse con el cliente, a fin de que exista un rapport efectivo y pueda establecerse de manera eficiente la interacción, la aplicación de herramientas como la técnica del espejo y la psicología positiva e incluso la gerencia de valores son determinantes para lograr que el couchado identifique sus fortalezas y que a su vez genere nuevas estrategias que serán resaltadas a través de las preguntas poderosas realizadas por el coach para obtener de esta manera resultados extraordinarios, los cuales serán aflorados por el couchado durante las sesiones, y en la medida que el logre identificar sus fortalezas y se de cuenta que la solución está  en sí, apoyado en la frase del psicólogo venezolano Carlos Saúl Rodríguez “Todo en la Vida es Cuestión de Actitud”.



Nahem José Blanco Ríos

TEORÍAS MODERNAS DE LA EDUCACIÓN



TEORÍAS MODERNAS DE LA EDUCACIÓN

Nahem José Blanco Ríos


La educación moderna es la renovación, a través de diferentes etapas con el pasar de los años, es el espacio  donde se debe orientar a través de las  diferentes formas a los estudiantes para que su aprendizaje sea más significativo generando que el  entendimiento sea logrado con una mayor facilidad y así poder llegar al aprendizaje deseado.
En este mismo orden de ideas, podemos ser  considerados como seres de mucha inteligencia, dentro de la sociedad, ya que en este medio es donde nos desenvolvemos día a día, y es el que nos permite obtener experiencias en las cuales podemos actuar con inteligencia, es allí entonces, donde se desarrollan nuestros propios conocimientos y además  nos ayuda a superar cada una de las etapas de nuestras vida, y en consecuencia  nos permite pensar con mayor facilidad y actuar de manera que sea favorable para nuestra orientación a la hora de resolver los problemas, utilizando nuestros conocimientos como única arma de  inteligencia, lo que motiva las experiencias y la educación a configurarse como grandes apoyos, para así adquirir más conocimientos, habilidades y destrezas a la hora de desenvolvernos en el entorno que nos rodea.
La visión histórica de la educación pretende  que sea vista y reconocida como formación a los estudiantes, de tal modo que funja como excelencia académica, fundamentada siempre en lo axiológico, donde la participación de las familias sea activa y sean los principales responsables en el desarrollo, crecimiento y educación de sus hijos, la educación siempre ha existido;  el hombre desde siempre se ha formado y ha ido evolucionando, es allí donde los valores juegan un papel fundamental para alcanzar el desarrollo como personas y como profesionales en los distintos aspectos de nuestras vidas.
En este contexto, a través de la historia epistemológica de la educación, siempre han existido los maestros, las escuelas la educación, todos de forma mancomunada logran la homeostasis dentro de la sociedad.

Es posible una escuela diferente?

Es perfectamente factible y posible una escuela diferente, donde los niños sean los principales actores, donde cada una de ellos pueda expresarse libremente y sin ningún tipo de prejuicio, donde el docente acepte las opiniones y las sugerencia de cada una de sus necesidades, permitiéndoles desarrollarlas con mayor facilidad y que su aprendizaje sea mas significativo y no memorístico, donde las actividades sean desarrolladas a facilidad de los alumnos y no del docente impartiendo una clase más dinámica y con mas creatividad para desarrollarla con más facilidad, donde la realidad sea acorde a los niños.
En este mismo orden de ideas, resaltando el ensayo realizado por Freites, M. (2016), titulado la Escuela diferente, resalta “para hacer una escuela diferente solo se necesita estar incluido dentro de las aulas de clases, conocer cada una de las necesidades y los factores que interfieren en cada individuo” (p. 01), fundamentado en este ultimo planteamiento,  no solo es llevar una planificación y hacerla llegar por medio de un escrito, el aprendizaje del niño es más significativo cuando se emplean materiales y dinámicas las cuales llamen su atención, son esas actividades las que harán que se logre que los temas a enseñar sean para ellos interesantes y esos que no se olvidan jamás.
En la creatividad el niño aprenderá de manera más sencilla y siempre obtendrá un aprendizaje significativo, pero siempre haciéndole ver la realidad de lo que se está aprendiendo, es por ello, que para hacer posible una escuela diferente se necesita no solo de la participación del docente, además requiere de un complexus  de los alumnos, padres,  y de la comunidad,  participación en la cual los alumnos sientan que son entendidos y que su aprendizaje ha sido con ayuda de cada uno de ellos.
Es importante resaltar,  que la escuela moderna, sería interesante que se realicen participaciones a excursiones y salidas extraescolares, a otros centros educativos, se les debe hablar sobre la historia, la costumbres y las tradiciones de nuestro país y nuestra  localidad, donde hayan proyectos de comedores en las escuelas y la alimentación sea a adecuada para un buen funcionamiento académico y donde sus energías sean las mejores y los ritmos biológicos no se alteren, donde se propicie un horario especifico para atención a los padres e informarles acerca de los avances de sus hijos, resaltando espacios donde sea idóneo para ser dedicados a niños con dificultad en la lecto-escritura, realizar actividades que beneficien a todos los alumnos por igual, todos estos aspectos deben ser tomados en cuenta para que sea una realidad dentro de las escuelas diferentes y es allí donde se ha de notar con mayor facilidad el avance y el aprendizaje obtenido por los estudiante.
Finalmente, a fin de concluir los planteamientos, es necesario tomar en cuenta que para lograr una escuela diferente no solo depende de los cambios políticos y curriculares en nuestra educación, si no que depende también en gran parte de la dedicación, la formación y  la vocación apoyado en el amor con el cual el docente haga su trabajo, a eso le llamamos “pasión por lo que se hace”, es allí donde produce la diferencia.

Referencias Bibliográficas:
Torres, M. (2011), Educar para ser hoy. Una perspectiva de educación diferente y creativa. Revista de Ciencias de la Educación. Departamento de Pedagogía España. tvlab.experimentaltv.org/wp-content/uploads/.../M.-Concepció-Torres-Sabatéa.