martes, 7 de junio de 2016

La Psicologia escolar en Venezuela



Por:
Msc.Nahem Blanco
 
     Introducción

     La educación en Venezuela siempre desde mi perspectiva ha sido una de las mejores en mi opinión, hasta hace algunos años, cuando ciertos cambios de base se desarrollaron en todos los niveles educativos generando cambios ideológicos, y echando a un lado los niveles de exigencias y competitividad en cuanto a la formación del recurso humano que egresan de nuestras universidades venezolanas, este planteamiento aplica  para gran cantidad de los planteles públicos a nivel de media general y universitarios.
     En este sentido, quizás las iniciativas no llevaron malas intenciones pero lamentablemente decreció el nivel de egreso de calidad en nuestras almas mater, enfocándose en la cantidad mas no en la calidad del producto, lo que origina el incremento del desinterés estudiantil motivado a la falta de exigencias en los planteles, pero además de eso, sumémosle la   situación económica critica que viven nuestros hogares venezolanos, por ejemplo como le exigimos  a un niño que no ha desayunado ni ha cenado?, es un elemento externo latente en nuestras escuelas venezolanas presentes día a día en nuestro quehacer diario como profesionales de la docencia.
     Es entonces el momento en el cual intervienen las psicopedagogas a fin de tratar de mediar y lograr la homeostasis emocional en nuestras aulas, pero desde mi perspectiva considero que el psicopedagogo necesita el apoyo y la orientación del Psicólogo escolar, quien es el profesional adecuado para mejorar este tipo de situaciones que al final pueden traducirse en conductas disruptivas, y apatía por los estudios.

     La importancia del Psicólogo escolar en los Planteles

    El psicólogo educativo es el profesional adecuado para intervenir en casos de comportamientos irregulares en situaciones educativas sean particulares o colectivas, este profesional es capaz de mediar controlar y prevenir posibles conductas disruptivas que puedan generarse en el marco de los sistemas sociales dedicados a la educación en todos los niveles y modalidades, asimismo puede intervenir en todos los procesos psicológicos donde este inmerso el aprendizaje.
    En muchos casos los problemas radican en los hogares, en el seno social íntimo, es decir cada familia como tal, denotándose la carencia axiológica en el complexus familiar, debiendo entonces de esta manera intervenir en el proceso de formación a fin de generar estrategias que incentiven los valores en la escuela que permitan propiciar yacimientos que de alguna manera repercutan en la conducta del individuo.
     Continuando con estos planteamientos, se consideran que son muchas las necesidades que pueden cubrir los psicólogos escolares, en mi experiencia en el transitar por planteles públicos, cabe destacar que la ausencia del psicólogo escolar como factor guía y determinante en la formación infantil genera una heteromeostasis emocional, sin embargo prevalece la imagen del psicopedagogo quien es el profesional encargado de asistir al estudiante y al docente en el momento que se presente algún conflicto conductual en el plantel, desde mi óptica considero que el psicopedagogo maneja algunas herramientas que pueden ayudar, pero el profesional de la psicología es quien maneja de forma completa las herramientas y alternativas de solución adecuadas para el manejo y prevención de conductas agresivas entre otras.
     Es importante resaltar que el psicólogo escolar interviene de forma positiva en las necesidades educativas de los alumnos a fin de prestarle apoyo para sobrellevar sus actividades académicas y de socialización con éxito, además estará en capacidad de orientar, asesorar profesional y vocacionalmente a los estudiantes mediante la aplicación de test vocacionales que le permitan a los estudiantes que ya finalizan la media general e identificar sus preferencias vocacionales.
     Las funciones preventivas son fomentadas por el psicólogo educativo, a fin de generar inducciones al personal estudiantil y a las comunidades, con el propósito  de reforzar los elementos axiológicos carentes en muchos de los hogares de nuestros niños, niñas y adolescentes.
     Una vez esbozados los planteamientos anteriores, se puede afirmar que en los planteles privados, en su gran mayoría si se evidencia la presencia de este profesional de la conducta, sin embargo considero de acuerdo a lo observado que  no se le da el valor idóneo dentro del plantel, una experiencia muy particular en un colegio donde existe esa figura pero a su vez existe la psicopedagoga,  entiéndase que este último no necesariamente es psicólogo,  en este caso se presento  una disyuntiva fuerte entre ambos profesionales por la razón ante un caso especifico, en una oportunidad me correspondió presenciarlo y me quede asombrado ante tal situación.
     Es por ello, que debemos ser críticos y permitir también que nos critiquen, porque el hecho de que algún día seamos psicólogos no significa que seamos dueños de la verdad, quizás otros profesionales puedan generar y plantear ideas  que pueden ser de gran utilidad y apoyo en el área profesional, lo que quiere decir que sería interesante poder configurar un equipo multidisciplinario, que permita atacar todas esas deficiencias que observamos a diario en las aulas y en los hogares de nuestro país.
     El profesional de la psicología se aboca a intervenir en los diferentes ámbitos de la educación, apoyándose en las variables psicológicas presentes en el trabajo educativo, es decir el profesional que estudia la conducta apoya al docente en todas sus actividades y contribuye al desarrollo emocional tanto del niño, niña y adolescente, así como también el apoyo a la familia, al personal docente y a la comunidad en general donde se desempeñe en sus actividades diarias.
     En concordancia con las ideas que se vienen contemplando a lo largo de los planteamientos, concluyo apoyándome en el concepto que emite Alarcón, H. (2001) “los psicólogos educativos estudian lo que la gente expresa y hace en el proceso educativo, lo que los maestros enseñan y como los alumnos aprenden significativamente en el contexto de un curriculum particular, en un entorno especifico, donde se pretende llevar a cabo la formación y/o capacitación” (p. 01)., En este contexto es de notar de una manera clara y precisa la concepción de lo que es el psicólogo educativo, definición que se ha venido desarrollando en el transcurrir del ensayo.
     Desde mi mismidad, sería interesante fomentar estrategias que involucren al Estado como ente garante de la educación en nuestro país, mediante  la inclusión de profesionales en el área de psicología en los planteles públicos, a fin de apoyar a los docentes y a las comunidades que tanto la necesitan, fomentando lo axiológico y trasladarlo a través de talleres, programas educativos, y conversatorios, alertando las posibles fallas y/o errores en los que un joven, un docente y un padre puede incurrir, para así establecer estrategias y proyectos educativos que fomente la homeostasis emocional necesaria en todos los actores involucrados en nuestros procesos educativos.
    En Venezuela, existen profesionales capacitados, que bien pueden apoyar en esta compleja tarea que es la educación, tomando como perspectiva lo ontológico como elemento natural social, que debe estar inmerso en un compendio axiológico para obtener un proceso educativo de calidad con valores y principios, digno de admiración y ejemplo de progreso que al final podrían implantarse en todos los planteles públicos y privados en toda nuestra república.





REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS


Alarcón H. (2001).El papel del psicólogo educativo en la escuela.

UNY, (2016). Material de apoyo suministrado por el instructor cátedra Psicología Escolar.